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Cobranza prejudicial: ¿Cómo resolver una deuda antes de llegar a juicio?

Cobranza prejudicial: ¿Cómo resolver una deuda antes de llegar a juicio?

Equipo Legal – Derecho Civil y Cobranzas 2026-01-29

La cobranza prejudicial es la etapa previa a un proceso judicial en la que el acreedor busca recuperar una deuda sin acudir a un juez. Es, en términos simples, la última oportunidad para resolver el problema de forma directa, menos costosa y sin las consecuencias de un juicio.

¿Qué es la cobranza prejudicial?

Es el conjunto de acciones extrajudiciales que realiza el acreedor para exigir el pago de una deuda: cartas notariales, avisos formales, llamadas, correos o incluso una conciliación extrajudicial.

Su finalidad es clara: lograr el pago voluntario y evitar iniciar una demanda.

Ventajas de una cobranza prejudicial

La cobranza prejudicial posee ventajas significativas, ya que permite resolver el conflicto en menor tiempo y con menores costos legales. Además, se evita el riesgo de embargos, retenciones o remate de bienes, pues una vez judicializado el proceso, este deja de depender únicamente de la voluntad de las partes.

Entre sus principales ventajas destacan:

  • Posibilidad de negociar de manera flexible.
  • Acuerdos con cronogramas de pago realistas.
  • Protección de la relación comercial o personal.
  • Prevención de consecuencias legales innecesarias.

¿Cómo se realiza correctamente una cobranza prejudicial?

  1. Carta notarial: detallando la deuda y otorgando un plazo razonable para el pago.
  2. Aviso de cobranza prejudicial: advirtiendo que, de no cumplirse, se iniciarán acciones legales.
  3. Conciliación extrajudicial: como mecanismo para llegar a un acuerdo con validez legal.

Todo este proceso debe quedar debidamente registrado, ya que servirá como respaldo si el conflicto escala a una demanda judicial.

¿Qué pasa si se ignora la cobranza prejudicial?

Ignorar una carta notarial o una citación a conciliación no detiene el proceso; por el contrario:

  • Se deja constancia de la falta de voluntad de pago.
  • Se facilita que el acreedor inicie una demanda judicial.
  • Se abren las puertas a futuras medidas judiciales, como embargos.

¿Se puede llegar a un acuerdo en esta etapa?

Sí, y es lo más recomendable. Un acuerdo de pago bien redactado:

  • Tiene validez legal.
  • Evita el juicio.
  • Brinda seguridad al acreedor y alivio al deudor.

Conclusión

La cobranza prejudicial no es una amenaza, sino una oportunidad. Actuar a tiempo, responder formalmente y buscar un acuerdo puede evitar años de procesos judiciales y consecuencias económicas mayores.

Antes de que un juez decida por ti, todavía puedes resolverlo tú.

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